John Lennon conoce a Yoko Ono

Un día después de la inauguración de su exposición Unfinished Paintings And Objects, la artista japonesa Yoko Ono conoció a John Lennon por primera vez en su vida.

Esa vieja pandilla mía. Todo eso ha terminado. Cuando conocí a Yoko fue como cuando conoces a una mujer y dejas a los chicos en el bar y ya no juegas al fútbol y no vas a jugar al billar. Tal vez a algunos les gusta hacerlo todos los viernes por la noche o algo así y continuar esa relación con los chicos, pero una vez que encontré a esa mujer, los chicos dejaron de tener interés, aparte de que eran viejos amigos. Tú sabes: ‘Hola, ¿cómo estás? ¿Cómo esta tu esposa?’ Ese tipo de cosas. Ya sabes la canción: “Those wedding bells are breaking up that old gang of mine.” Bueno, no me pasó hasta que conocí a Yoko, que tenía veintiséis años. Nos conocimos en 1966 pero no nos casamos hasta el 68, ¿verdad? Todo fue como una maldita película. Pero de todas formas, así fue. Mi pandilla desapareció en el momento en que la conocí. No lo sabía conscientemente en ese momento, pero eso es lo que estaba pasando. Tan pronto como la conocí, ése fue el final de los chicos, pero sucedió que los muchachos eran bien conocidos y no eran sólo los chicos en el bar.

John Lennon
All We Are Saying, David Sheff
La exposición se celebraba en la Indica Gallery, en el sótano de la librería Indica en Mason´s Yard, en Londres. Los dueños de la Indica eran John Dunbar, Peter Asher and Barry Miles, y en sus primeros años, estuvo patrocionada por Paul McCartney.
Años más tarde, John Lennon recordaba cómo fue el encuentro:

Había una especie de camarilla underground en Londres; John Dunbar, que estaba casado con Marianne Faithfull, tenía una galería de arte en Londres llamada Indica, y yo había estado visitando galerías los días libres, también asistí a algunas exposiciones de artistas desconocidos o artistas underground. Había escuchado hablar de una artista increíble que estaba exponiendo, algo sobre gente en bolsas, en bolsas negras, y que iba a ser un acontecimiento. Así que fui a la pre-inauguración la noche antes de que abriera. Entré – ella no sabía quién era- y yo estaba deambulando alrededor. Había un par de estudiantes de arte que habían estado ayudando, andaban por ahí en la galería, y yo me quedé asombrado. Había una manzana a la venta por 200 libras; Pensé que era fantástico – me metí en su trabajo inmediatamente. No había que tener mucho conocimiento sobre vanguardia o arte underground, me atrapó inmediatamente. Había una manzana fresca en un soporte – esto era antes de Apple – y había que pagar 200 libras para ver la manzana descomponerse. Pero había otra pieza que realmente me conquistó: una escalera que conducía a una pintura que colgaba en el techo. Parecía un lienzo negro con una cadena con un catalejo colgando al final de la misma. Estaba cerca de la puerta cuando entró. Subí la escalera, miré a través del catalejo y en minúsculas letras ponía ‘sí’. Así que fue algo positivo. Me sentí aliviado. Fue un gran alivio cuando subí la escalera y al mirar no decía ‘no’ o ‘joder’ o algo, decía ‘sí’.

Me impresionó mucho y John Dunbar nos presentó- ninguno sabíamos quién diablos éramos, ella solamente había escuchado hablar de Ringo. Creo que eso significa manzana en japonés. Y Dunbar había estado intentando convencerla diciéndole que debía hablar conmigo porque yo era un buen mecenas. John Dunbar insistió en que me saludara. Y vino y me trajo una tarjeta en la que ponía “respira”. Así nos conocimos.

John recordaba que se conocieron el 9 de noviembre del 66, pero en esta fecha, ya estaba inaugurada la exposición. La fecha más probable es el 7 de noviembre.

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